Desarrollo
En campañas institucionales, hablarle a “la ciudadanía” suele ser insuficiente. Aunque el mensaje pueda ser de interés general, no todas las personas necesitan el mismo nivel de información ni reaccionan igual frente al tema.
Una audiencia se puede segmentar por variables demográficas, territoriales, conductuales, institucionales, profesionales o actitudinales. Por ejemplo, una campaña de salud pública puede tener un mensaje para población general, otro para cuidadores, otro para profesionales de salud y otro para autoridades locales.
También es importante distinguir entre audiencia primaria y secundaria. La audiencia primaria es aquella que debe realizar la acción principal. La secundaria puede influir, validar, compartir, educar o amplificar el mensaje.
En campañas de impacto social, muchas veces hay públicos intermediarios. Por ejemplo, docentes, municipios, dirigentes sociales, equipos de salud, medios regionales o instituciones colaboradoras. Ignorarlos puede reducir la capacidad real de la campaña para llegar a terreno.